viernes, 13 de marzo de 2015

El marco legislativo como guía de actuación


¡Hola a todos!

Hoy os vamos a hablar un poco de las leyes que nos guían en la intervención educativa porque las normas y los objetivos específicos que se proponen desde los organismos estatales son necesarios para llevar a cabo una buena actuación de soporte educativo. 

Los objetivos de intervención educativa que plantean los Programas de formación para la transición a la vida adulta están encaminados a facilitar el desarrollo de la autonomía personal y la integración social del alumnado. Para ello, se potencia el desarrollo de “las capacidades de los alumnos, en sus aspectos físicos, afectivos, cognitivos, comunicativos, morales, cívicos y de inserción social, promoviendo el mayor grado posible de autonomía personal y de integración social” (ORDEN de 22 de marzo de 1999, BOE 10-4-99). 

Para facilitar una mejor "autonomía personal en la vida diaria” se desarrollan procesos de enseñanza y aprendizaje encaminados a  “Comprender y expresar mensajes para manifestar informaciones sobre sí mismo y sus necesidades, utilizando cualquier sistema alternativo, así como interpretar el entorno e influir en el comportamiento de los demás” (RESOLUCIÓN del 20 de mayo de 1999, de la Secretaría General de Educación y Formación Profesional, BOE 3-6-99). En esta misma resolución se tiene en cuenta la "integración social y comunitaria”. Para conseguir mejorar en este aspecto, se pretende capacitar al alumnado para participar en relaciones interpersonales, discriminando el tipo de relaciones y adoptando actitudes de participación, responsabilidad y de aceptación de las diferencias interpersonales. Hoy en día, los medios de comunicación de masas son una enorme ventana abierta al mundo que puede servirles para desarrollar estrategias de búsqueda, de diferenciación de contenidos, etc., y ayudarles a formarse una opinión personal y discriminada de la información recibida o transmitida. 

¿De qué manera se enmarca nuestro proyecto en esta legislación? En primer lugar, queremos impulsar el desarrollo de la competencia comunicativa en el alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo derivadas de la discapacidad (NEAE), por lo que nos centramos en el público objetivo reflejado en el marco legislativo que presentamos. En segundo lugar, nuestro objetivo es la creación de una herramienta informática que ayude en la intervención educativa para la transición a la vida adulta, por lo tanto aplicable en ámbitos de escolarización superior y universitaria. Por último, creemos que la herramienta permitirá integrar en su vida cotidiana aprendizajes dirigidos a la autonomía personal, facilitándoles la integración social y comunitaria. 

Para ello, proponemos (i) una investigación básica sobre las dificultades en competencia prosódica del público objetivo, a partir de un análisis fonético y fonológico de su sistema entonativo que nos permita impulsar el desarrollo de su competencia comunicativa y (ii) una investigación aplicada, con el desarrollo de un sistema de refuerzo educativo basado en un juego interactivo, que permite potenciar las vías visual y oral y que consigue que la adquisición de contenidos sea más amena. 

La hipótesis es que la mejora de la competencia comunicativa (con la mejora de la prosodia, como aspecto más relevante) se convierte en una de las aliadas más importantes de la labor educativa cuando se habla de integración. Si un estudiante con NEAE incrementa su competencia comunicativa, sus expectativas para interaccionar en espacios fuera del aula aumentan de forma notable, favoreciendo su inclusión social.