martes, 4 de noviembre de 2014

Acompañantes virtuales


Buenos días, lectores.

Hoy vamos a dedicarle el post al "Pepito Grillo" de la inclusión.

El videojuego que estamos diseñando tiene en cuenta la necesidad de que el jugador con discapacidad tenga un apoyo externo que le guíe en el desarrollo de las actividades. En la escuela común, los niños y adolescentes con discapacidad requieren el apoyo de un asistente o acompañante externo que contribuya de manera personalizada a su inclusión educativa. La tarea de este acompañante consiste en brindarle diferentes tipos de apoyo según su interrelación con el entorno escolar (escuela, docentes, grado, materias, etc.). Cada persona necesita tener un refuerzo determinado según sus habilidades y, por eso, no puede delimitarse de antemano la tarea del acompañante sino que debe definirse caso a caso en el transcurso del proceso educativo y teniendo en cuenta las necesidades, intereses y deseos de cada alumno y, en particular, las barreras presentes en el ámbito escolar que obstaculizan su inclusión. 

Como entenderéis, en un videojuego es muy difícil personalizar de tal manera un apoyo externo y, por eso, hemos decidido pautar refuerzos puntuales en las actividades de voz, de manera que el jugador no se bloquee y perciba el desarrollo de la actividad como algo dinámico. Además de este acompañante, el jugador puede acceder a un botón de ayuda que le refresca el punto del videojuego en el que está y en qué paso se encuentra, es decir, qué actividad debe realizar para continuar. Con el tiempo, creemos que podrá programarse una ayuda general -en forma de acompañante o no- que aparezca sólo si lo necesita el jugador. De esta manera, podremos adaptar mejor el videojuego a los distintos niveles de desarrollo cognitivo. Por ejemplo, habrá jugadores que no sepan leer y que, por tanto, no puedan hacer las pruebas de voz a partir de textos en la pantalla. Esto lo solucionamos con la ayuda del acompañante, que ejecuta los enunciados y pide imitación. 

Inicialmente, bautizamos al acompañante externo como "Pepito Grillo" por nuestras reminiscencias Disney. Pepito Grillo era el fiel acompañante de Pinocho y representaba su conciencia; era el encargado, por el Hada Azul, de guiar al niño de madera por el buen camino, alejándolo de los problemas y aconsejándole en situaciones difíciles. Nuestro "Pepito Grillo" tiene una función muy similar pero no podemos copiar la imagen de Disney, no será un grillo ni se llamará así. Por el momento, ya hemos decidido que sea un loro quien represente a ese acompañante, evocando a los acompañantes de los piratas, pero aún estamos decidiendo qué nombre ponerle. ¿A alguien se le ocurre un nombre divertido? Si tenéis ideas, ya sabéis, las esperamos. 

Y, para amenizar el final del post, os cuelgo un pequeño fragmento de la película Pinocho: Si me necesitas, dame un silbidito.