lunes, 27 de octubre de 2014

Respirar para comunicar mejor

¡Buen lunes a todos!

Hoy estaba pensando en algún tema del que hablaros que relacionara la capacidad comunicativa con la seguridad en uno mismo. En el ámbito académico, seamos profesores o investigadores, tener una buena dicción y una buena proyección de la voz hace que ganemos confianza en nosotros mismos ya que nos ayuda a llegar al oyente, haciendo que nos entienda mejor y participe de nuestras ideas sin interferencias. En la vida cotidiana, cuando nos toca dar un discurso en un evento social, ocurre lo mismo, sabemos que tendremos más éxito cuanto mejor hablemos. ¿Por qué iba a ser esto diferente en nuestra interacción diaria? Un buen uso de la voz nos puede abrir puertas insospechadas. 

Además de todos los aspectos que debemos controlar en la interacción comunicativa (cortesía, expresión de emociones, gesticulación, etc.), existe un factor ineludible del que prácticamente no somos conscientes: la respiración. 

Todos los profesionales que estamos familiarizados con el lenguaje oral, sabemos que para emitir sonidos de una forma óptima debemos controlar la salida de aire pero, ciertamente, ninguno de nosotros nos fijamos en cómo gestionamos la respiración a la hora de hablar. Es decir, no estamos pensando en que, por ejemplo, para que las palabras sean palabras deben estar separadas por pequeñas inflexiones de voz, ya que esas inflexiones salen solas desde el momento en el que aprendemos a hablar. Sin embargo, para las personas que tienen problemas de comunicación (ya sea tartamudez, problemas en la proyección de la voz, problemas de dicción, de frecuencia, etc.) la gestión del aire puede suponer un problema. Por ello, realizar ejercicios en los que controlar la respiración puede ser una práctica muy positiva para mejorar su capacidad oral. 

Navegando por la red, hemos encontrado algunos artículos que hablan de este tema. Muchos presentan ejercicios dedicados exclusivamente a cantantes, músicos y oradores, ya que ellos deben tener mucho más presente la relación entre respiración y voz, pero estas prácticas pueden generalizarse fácilmente a todos los usuarios que por algún motivo quieren mejorar su tratamiento de la voz. Algunos de los consejos que nos dan son los siguientes: 

- Hay que saber dosificar la cantidad de aire que se requiere: usar muy poco aire o tomar más del que se necesita (para hablar o cantar) puede generar un exceso de tensión en la garganta y cansancio.

- Hay que saber manejar la respiración para calmar nuestros músculos, gestos y movimientos: al oxigenar el cuerpo el cerebro también se oxigena ayudando a controlar el proceso de pensar y permitiendo que nuestras ideas sean claras y coherentes. 

- Hay que tener un buen volumen de voz:  ejercitando la respiración se fortalece el diafragma logrando un mayor volumen y que no nos falte el aire cuando hablamos.

ALGUNOS EJERCICIOS: 

- Aprender a respirar con el diafragma (respiración diafragmática - vídeo) poniendo la mano en el abdomen, por encima del ombligo, para notar como se hincha y se deshincha a medida que respiramos. 

- Ejercicios de soplo para fortalecer los órganos fonadores, por ejemplo, inflar globos, apagar velas o soplar bolitas de papel con pajitas para que se muevan. 

- Alargar las vocales al hablar como método de control del aire y de la intensidad. 

Esperamos que os sirvan de ayuda. Para cualquier duda, ya sabéis... ¡Escribidnos!